• Curso de Desarrollo de Proyectos Iberoamericanos: 21 guiones en camino a convertirse en películas

    Gerardo Herrero y Mariana Barassi en la presentación de proyectos en Casa de América.

  • Curso de Desarrollo de Proyectos Iberoamericanos: 21 guiones en camino a convertirse en películas

    Fabiola Denisse y Quintero Reyes, guionistas de la serie “Pedro Jam”.

  • Curso de Desarrollo de Proyectos Iberoamericanos: 21 guiones en camino a convertirse en películas

    Los españoles Raúl Sánchez Mancilla y Rosa Cabrera Díez, autores de “Las recoveras”.

  • Curso de Desarrollo de Proyectos Iberoamericanos: 21 guiones en camino a convertirse en películas

    Rodrigo Ignacio y Bacigalupe Lazo, guionistas de la serie “Latina Tarner”.

  • Curso de Desarrollo de Proyectos Iberoamericanos: 21 guiones en camino a convertirse en películas

    Martín Alejandro Gustavo Desalvo presentando el proyecto “Fantasma”.

  • Curso de Desarrollo de Proyectos Iberoamericanos: 21 guiones en camino a convertirse en películas

    Liz María Haedo, presentando “El Lopecito”.

  • Curso de Desarrollo de Proyectos Iberoamericanos: 21 guiones en camino a convertirse en películas

    Presentación de “Los días libres” a cargo de Lucila Mariani.

Curso de Desarrollo de Proyectos Iberoamericanos: 21 guiones en camino a convertirse en películas

Desde su creación en 2003, 435 proyectos -de los cuales 138 se convirtieron en películas, incluyendo largometrajes de ficción, documentales y de animación- han pasado el Curso de Desarrollo de Proyectos Audiovisuales Iberoamericano (CDPAI). Dirigido por el productor y director Gerardo Herrero, y con la coordinación general de Mariana Barassi, este programa madrileño tiene una orientación integral, poniendo foco en el guion, la dirección y la producción con el propósito de estudiar, desarrollar y viabilizar la realización de los proyectos seleccionados. El Curso cuenta con el apoyo de AECID, Programa Ibermedia, Fundación Carolina, EGEDA, Fundación SGAE, Ministerio de Cultura de España, DAMA y Casa de América.

El CDPAI fue una experiencia pionera en el sector: “Por aquel entonces era más difícil explicar qué era una residencia de reescritura cinematográfica. Desde entonces, hemos ido modificando el programa en función de las necesidades de los autores y los directores, que han encontrado un lugar donde poder reflexionar, no sólo sobre su película, sino sobre el imaginario de Iberoamérica en general”, explica Barassi. Sobre la longevidad del programa, Herrero comenta: “El curso se mantiene porque tiene éxito y tiene éxito porque muchos guiones se convierten en películas. Pero también por la forma de trabajar juntos, es decir, la finalidad no se agota en mejorar el guion. El hecho de que llevemos tantos años haciendo esto -llámese taller, curso, laboratorio o residencia- significa que un trabajo bien hecho. Además, si con los años nos han copiado en algunos sitios -y bien copiado está-, porque es bueno que haya más iniciativas para mejorar los guiones y para la reflexión de los cineastas, tanto los directores, como los guionistas y los productores”. 

Las asesorías de guion del Curso están dirigidas a autores de América Latina, España, Italia y Portugal con experiencia demostrada en la actividad audiovisual. La actividad se desarrolla en dos etapas de tres semanas de duración cada una, dedicadas a la discusión y el análisis de las ideas, y a la estructura y reescritura de los guiones presentados. La primera etapa de este año transcurrió del 2 al 20 de octubre, y la segunda, del 23 de octubre al 10 de noviembre. El 6 de noviembre, los autores presentaron su proyecto en una sesión de pitch en Madrid. Los asesores de largometrajes de esta edición han sido Félix Viscarret, Tomás Aragay, Ana Sanz-Magallón, Michel Gaztambide, Daniela Fejerman y Valentina Viso; y los de series: Arantxa Cuesta y Estibaliz Burgaleta. Además de las asesorías de guion, han participado, junto a sus productores -de manera presencial y virtual-, de los Encuentros de Producción. En estos han conocido aspectos relacionados a ventas, marketing, coproducción, distribución y han recibido entrenamiento para la elaboración de su pitch de venta. 

En esta 21ª edición, los proyectos de largometraje procedentes de Latinoamérica fueron los siguientes:

“Dónde están las estrellas” de Cibele Marina Silva Pereira (Republica Pureza Filmes, Brasil).

Esta historia pone el foco en las cárceles de mujeres y en especial en las embarazadas que al ser recluidas solo conviven con sus hijos los primeros seis meses de vida. Luego, por ley, se les quita la tenencia. En una cárcel de mujeres de Brasil, la protagonista, Iruana, intenta un aborto para evitar esta suerte, pero fracasa y queda al cuidado de Leila, una de las enfermeras de la prisión. La idea surgió de una serie de talleres impartidos por la autora en un centro penitenciario y de su propia experiencia como una madre divorciada que lucha por la custodia de su hija. 

“El Lopecito” de Liz María Haedo  (Janus Media, Paraguay).

La historia transcurre en 2001 en Isla Guazú, un caluroso pueblo a menos de 100 kilómetros de Asunción, y está protagonizada por López (59), un almacenero que atraviesa una crisis económica tras la aparición de un supermercado en su barrio. López intentará a toda costa evitar que la competencia crezca, pero caerá en una trampa al convertir su depósito vacío en una sala clandestina de juegos de cartas. La película está hablada en yopará, una mezcla de español y guaraní. 

“Fantasma” de Martín Alejandro Gustavo Desalvo (Tutú Cine, Argentina).

Mercedes es una radióloga que lleva una vida monótona y solitaria. Su padre biológico, quien nunca la reconoció, la contacta después de una vida sin verse. Durante el encuentro, el hombre cae en coma dejando su cartera tirada. Empujada por la curiosidad, iniciará una lenta invasión en el mundo de su padre. Un thriller que plantea hasta qué punto estamos dispuestos a transgredir. 

“Los días libres” de Lucila Mariani (Maravillacine, Argentina).

Con esta odisea maníaca urbana, la directora y guionista argentina con largo recorrido en cortometrajes da el salto al largo. La película cuenta la historia de Bego, una niña de 11 años que navega los desafíos propios de tiempos inciertos. Es verano y sus papás deciden mandarla a una colonia de vacaciones. Como no le gusta ir, descubre que puede cambiar realidades haciendo shifting, pero cuando todos a su alrededor comienzan a enfermarse, Bego se da cuenta de que las cosas son más complicadas de lo que parece.

"Hemos ido modificando el programa en función de las necesidades de los autores y los directores, que han encontrado un lugar donde poder reflexionar, no sólo sobre su película, sino sobre el imaginario de Iberoamérica en general".

“Madre Pájaro” de Sofía Quirós Úbeda (Sputnik Films, Costa Rica - Murillo Cine, Argentina).

Oliver (7) vive en un pueblo árido al norte de Costa Rica. Mientras sus padres están en la capital recibiendo un tratamiento para el cáncer de su madre, Oliver construye una amistad con Paloma (26), una vecina en quien proyecta la fantasía de una nueva mamá. La historia habla del proceso de enfrentar la enfermedad de un ser querido, del duelo y del derecho a negarse a ejercer roles autoimpuestos por la sociedad. 

“Marco no regresa” de Leonel Edgardo Sánchez Lerma (República Studios, México).

El primer largometraje de ficción de este director y guionista, el film transcurre entre Ciudad de México y Xcalak en Quintana Roo, una zona donde habitualmente tiran paquetes de droga al mar. Un día, Marina se da cuenta que su hijo adolescente, Marco, no volvió a casa y, tras la denuncia y una búsqueda rápida, confirma gracias a una fotografía donde está. Marina hará todo lo posible para que Marco no se convierta en uno más de los menores reclutados por el crimen organizado en México. 

“Matuna” de Daniela Narváez Huertas (La Prepro Soluciones y Cueche Films, Colombia).

Colombia, 1618. En una hacienda de cacao un grupo de mujeres afro y mestizas, mayoritariamente viudas o con maridos fugitivos, deciden escapar de la esclavitud. Cuando logran ponerse de acuerdo, se trenzan el cabello con los caminos y las rutas de escape a modo de mapa, esconden semillas en sus turbantes y se adentran en la selva. Un drama histórico que propone volver a las raíces. 

“Nadia y yo” de Danisa Valeria Munguia (Musgo Cine, Argentina).

Esta ópera prima combina la comedia con el drama y el romance. La historia se centra en Nadia, una joven que se muda de Neuquén a Buenos Aires para estudiar. Obligada a conseguir trabajo tras dejar de recibir dinero de su padre, encuentra un puesto en el cine de un centro comercial donde venderá palomitas de maíz. En medio de la soledad de la gran ciudad, aprende a fuerza de decepciones, pero también conoce la amistad y el amor. 

“Pequeños rostros colgantes” de Augusto Sinay y Matías Sinay (Fogón Cine, Argentina).

Es el primer largometraje conjunto de estos hermanos que llevan escribiendo, dirigiendo y produciendo, cada uno por su cuenta, desde hace más de 10 años. En esta comedia negra ambientada en 1850, el protagonista, Enrique Gavier, es un inmigrante europeo que sueña con ser un gran pintor, pero apenas consigue trabajo en una pequeña farmacia de pueblo. La historia está inspirada en hechos reales.

“Vestigios de un futuro remoto” de Milena Times (Espreita Filmes y Ponte Produtoras, Brasil).

Mientras su ópera prima, “Novembro”, está en fase de postproducción y ha sido seleccionada para participar en Copia Final de Ventana Sur, la autora desarrolla este road movie protagonizado por Malú, que regresa a su Recife natal con un doble duelo a sus espaldas: un divorcio reciente y la muerte de su abuela. Malú descubre que su abuela había comprado una excursión para ancianos y decide tomar su lugar en ese viaje, que se convierte en una búsqueda personal con el encuentro entre generaciones como telón de fondo.

“Zona de sacrificio” de Violeta Paus Soto (Chile).

Paula (35) toma conciencia de la contaminación de la bahía industrial de Quintero-Puchuncaví, una zona de la costa chilena industrializada donde las chimeneas humean noche y día. Su hija, Alba (16), comienza a registrar esta cotidianidad con las cámaras de video que usaba su abuelo fallecido mientras hacía activismo en este territorio. El proyecto propone abordar el conflicto medioambiental desde un enfoque político, social y cultural. 

La selección de este año del Curso se completó con los proyectos de largometrajes españoles “El círculo” de Néstor López Ferreira, “El claro de las luciérnagas” de Ana Ortiz Bandera, “Las recoveras” de Raúl Sánchez Mancilla y Rosa Cabrera Díez, y “Transición” de Gonzalo Visedo Núñez, mientras que los proyectos de series seleccionados fueron los españoles “Madre Patria” de Pedro Pablo Picazo Pérez, “Madrid 66” de Claudio Damián Conforti y “Sotavento” de Nuria Cabello, y  “La ira de las mariposas” de Érica María Rozek (Argentina), “Latina Tarner” de Rodrigo Ignacio y Bacigalupe Lazo (Chile) y “Pedro Jam” de Fabiola Denisse Quintero Reyes (Colombia, México).